lunes, 25 de febrero de 2013

Dicha y Felicidad



No es la felicidad quien encuentra a la dicha sino la dicha quien de vez en cuando se encuentra con la felicidad.
La dicha proviene de nuestro interior de sentirnos uno con los demás y con el universo entero, de sentirnos contentos y alegres por esta oportunidad única de ser, que el destino nos regalo. 

La felicidad  o su ausencia son proyecciones  mentales de lo que mi mundo exterior para mi agrado o desagrado me ofrece. Éste mundo exterior es dinámico, cambia constantemente, las cosas, las personas, etc. Así que siendo dichoso aprendo de los momentos menos gratos aceptándolos y abrazándolos en silencio, y procuro disfrutar los momentos de felicidad que intento compartir para que lleguen a otros y por ende retornen eternamente a mi.

El río de la vida corre entre las orillas del placer y el dolor, tocamos ambas orillas. Ese no es el problema, el problema aparece cuando nos quedamos varados en las orillas, ya sea en la positiva o en la negativa. Dejémonos llevar por la corriente, naveguemos y experimentemos el silencio, la soledad y entonces espontáneamente  las tendencias que emergen se vuelven evolutivas, porque en la experiencia del silencio y la soledad está nuestra  conexión con todo lo demás   La soledad es una unión con todo, el aislamiento es estar enajenado, separado de todo. Es mucho mas importante tener esa experiencia de paz interior, que tener una actitud positiva.


Lo que me quedó de un Médico Hindú y un Novell (Chopra y Tagore)

viernes, 22 de febrero de 2013

Diferencias que nos unen



Hay quienes necesitan  primero invertir en si mismos para luego volcar a los demás
Hay quienes necesitan sentirse queridos para poder  querer
Hay quienes necesitan  recibir  para poder dar
Hay quienes  necesitan llenarse para poder llenar

Otros necesitan invertir en los demás primero, para  volcar a luego a si mismos
Otros necesitan querer para aspirar a ser queridos
Otros necesitan  dar para querer recibir
Otros necesitan llenar para sentirse con derecho a  llenarse

Creo que  la vida es como un gran espejo que nos retorna todo lo que le demos. 
Sin la existencia de estos pares opuestos, unos sin otros no podrían llegar a completarse.

Intento a diario, no juzgar a los demás  actuar con alegría y sencillez, aceptando lo que viene, aprendiendo de cada vivencia, convencido de la necesidad del otro para poder seguir sintiendo que tiene sentido nuestra existencia, convencido de que la honestidad la sinceridad, el respeto y el amor aportan al universo, y que éste en su justa medida nos recompensará con estas mismas energías.

Reflexiones sobre vivencias, aprendizajes y emociones...